Vamos a empezar por algo que pasa todas las semanas en mi bandeja de entrada.
Alguien me escribe contándome que ha pedido tres presupuestos para hacerse una web. El primero le cobra 300€. El segundo, 2.400€. El tercero, casi 7.000€. Y la pregunta siempre es la misma: "¿esto es normal?".
Sí. Es normal. Y voy a contarte por qué.
Si vas con prisa
Para una PYME normal en España en 2026, una web profesional bien hecha cuesta entre 800€ y 3.500€. Por debajo de 500€ casi siempre hay truco. Por encima de 5.000€ ya estás pagando funcionalidades especiales (tiendas, integraciones, reservas, áreas privadas).
El lío: pides una web, te ofrecen cosas que no son lo mismo.
Una web no es como comprar un coche o una nevera. No es un producto cerrado con ficha técnica. Yo siempre comparo lo de contratar a alguien para hacerse una web con lo de contratar a alguien para reformarte el local: depende del metraje, los materiales, el tiempo del operario y, sobre todo, de quién es ese operario.
Por eso los presupuestos bailan tanto. Cuando los comparas, en realidad estás comparando cosas distintas:
- Una plantilla rellenada en tres días no es un diseño a medida que ha llevado tres semanas.
- Una web con los textos que pones tú no es una con copy escrito por un profesional. Cambia el doble de qué tanto vende.
- Una web que "se ve bonita" no es una preparada para que Google la encuentre. Una capta clientes. La otra es un folleto colgado en internet.
- Una web tuya no es una "alquilada" en la que pagas 50€ al mes para siempre y nunca termina siendo tuya.
El caso del fontanero de Móstoles
Hace unos meses me llamó un fontanero autónomo. Llevaba dos años pagando 79€ al mes a una empresa que le había hecho "una web". Total: casi 1.900€ a fondo perdido. Cuando le pregunté si la web era suya, no supo responder. Cuando intentamos exportarla, no se podía. La tenía alquilada y no lo sabía.
Le hicimos una nueva, suya al 100%, por 1.100€. Pago único. Esa misma semana se dio de baja del alquiler. Ahora paga 12€ al año por el dominio y 80€ al año por el hosting, y se acabó.
Precios reales en España en 2026, por tipo de negocio.
Estos rangos son los que veo cada semana en presupuestos de freelancers y agencias profesionales del mercado español. Si te piden mucho más sin que haya funcionalidades especiales detrás (tienda online, áreas privadas complejas, integraciones con tu CRM), pregunta exactamente qué estás pagando.
Un apunte importante: si tu negocio vive sobre todo de que la gente de tu zona te encuentre y te llame, lo más sensato es pagar una vez por una web que sea tuya. No te metas en cuotas mensuales eternas para "una web sencilla". Cuestan más a la larga y nunca acabas siendo dueño de nada. El siguiente paso una vez que la web está activa es automatizar la captación de leads para que ningún contacto se pierda.
Qué incluye una web profesional de verdad.
Cuando pagas, digamos, 2.000€ por una web, no estás pagando "una página de internet". Estás pagando un proceso. Te lo cuento por dentro, como se lo cuento a los clientes cuando me preguntan.
1. Estrategia y arquitectura
Antes de tocar nada, alguien tiene que pensar qué páginas hace falta, en qué orden, qué se quiere conseguir con cada una y a qué cliente te diriges. Esto son 3 u 8 horas de trabajo que no se ven y que muchos saltan. Si te lo saltas, acabas con una web bonita que no vende a nadie.
2. Diseño visual
Aquí se decide cómo se va a ver. Colores, tipografías, fotos, jerarquía. Una plantilla rellenada cuesta poco porque no hay diseño real detrás. Un diseño a medida sube el precio, sí, pero también marca la distancia con tu competencia.
3. Textos (copywriting)
Esto es lo que más se descuida en este sector y, al mismo tiempo, lo que más vende. Una web con textos genéricos del tipo "somos un equipo apasionado de profesionales" no convence a nadie. Una con textos pensados para tu cliente concreto puede triplicar las llamadas. Si no los tienes preparados, suma entre 300€ y 1.200€ al presupuesto.
4. Maquetación y desarrollo
La parte técnica. Convertir el diseño en una web que cargue rápido, se vea bien en móvil, en tablet y en pantalla grande, y que no tenga errores. Aquí se va la mitad del tiempo del proyecto, aunque por fuera no se note.
5. SEO técnico básico
Lo mínimo para que Google entienda tu web: títulos correctos, descripciones, velocidad de carga, datos estructurados, mapa del sitio. Sin esto tu web no aparece en búsquedas, por preciosa que sea. Es como abrir una tienda en una calle peatonal cerrada al público. Si tienes un negocio local, hay un orden concreto para hacerlo bien: guía para digitalizar tu negocio en Madrid.
6. Pruebas, ajustes y entrega
Revisar en móvil, tablet, ordenador. En Chrome, Safari, Firefox. Arreglar lo que se ve raro. Formarte si vas a editar tú la web. Esto añade una o dos semanas al cronograma.
Ojo con esto
Si te ofrecen una web por 200–400€ incluyendo todo lo de arriba, hay truco. O usan plantillas idénticas a las de otras mil webs, o se saltan la mitad de los pasos, o la web acaba siendo alquilada. Y casi siempre, una vez al año, te llega una factura sorpresa "para mantenerla viva".
Los costes que casi nadie te cuenta en el presupuesto.
El precio del diseño es solo una parte. Una web tiene gastos anuales que conviene tener bien fichados antes de firmar nada:
- Dominio. Entre 10€ y 25€ al año (más si quieres un .com premium).
- Hosting. Entre 50€ y 250€ al año, según calidad. Por debajo de eso, la web va lenta y Google te penaliza.
- Mantenimiento. De 30€ a 100€ al mes si lo contratas. Cubre copias de seguridad, actualizaciones y arreglar lo que se rompa.
- Plugins de pago (en WordPress). Entre 100€ y 400€ al año si necesitas funcionalidades extras.
- Correos profesionales con tu dominio: 5 a 8€ al mes por cuenta.
Pregunta siempre por estos costes antes de firmar. Una web de 1.500€ que te obliga a pagar 1.200€ al año en extras puede salirte peor que otra de 2.500€ con mantenimiento incluido el primer año. Las matemáticas son tozudas.
El restaurante del centro
Hace poco vino a verme la dueña de un restaurante familiar del centro de Madrid. Le habían pedido 4.800€ por su web. Cuando miramos qué incluía, casi la mitad era para "integrar un sistema de reservas" que en realidad eran 12€ al mes de un servicio que se conecta solo. Le ahorramos 2.000€ explicándole eso. La web le costó 1.700€ y le sigue funcionando dos años después.
No siempre el problema es que cobren caro. A veces es que cobran por cosas que no necesitas.
Cómo saber si te están cobrando de más.
Cuando recibas un presupuesto, hazle estas 5 preguntas al proveedor. Si alguna respuesta te resulta vaga o esquiva, ponte en guardia:
- ¿La web va a ser mía al 100%? Si te dicen "depende" o "mientras pagues la cuota mensual", sal de ahí.
- ¿Qué pasa si dentro de dos años quiero cambiar de proveedor? La respuesta correcta es "te llevas todo, sin problema".
- ¿Está el SEO básico incluido o se paga aparte? Si te dicen que el SEO técnico es un servicio extra obligatorio, mal asunto. Eso es como vender un coche y cobrarte aparte las ruedas.
- ¿Puedo ver tres webs vuestras de negocios parecidos al mío? Si no tienen trabajos similares para enseñarte, asumes riesgo.
- ¿Cuánto tarda y qué pasa si os retrasáis? Una respuesta vaga ("cuando esté lista") suele significar problemas más adelante.
Una web no se compra: se invierte. Si te devuelve en clientes lo que te costó, fue barata. Si se queda colgada en internet sin generar nada, fue cara aunque costara 300€.
Entonces, ¿cuánto debería invertir yo?
Si quieres una regla rápida que funciona razonablemente bien para PYMEs y autónomos, esta me sirve siempre que la pongo encima de la mesa:
- Tu web debería costarte, como mucho, el beneficio que esperas que te traiga en seis meses.
- Si tu margen por cliente es de 200€ y crees que la web te puede traer 2 clientes al mes, una web de 2.400€ se paga sola en medio año.
- Si tienes claro que la web no te va a traer clientes nuevos, no la hagas. Invierte ese dinero en otra cosa. Honestamente.
Esa es la prueba honesta. Y si no sabes cuánto te puede traer, pide una llamada con alguien que conozca tu sector y te lo calcule contigo antes de cobrar nada. Suelo decir que si una agencia no te ayuda a hacer ese cálculo antes de venderte, mal empezamos.
Te decimos qué inversión tiene sentido para tu negocio.
Llamada gratuita de 30 minutos. Sin compromiso, sin presión. Te damos un rango realista de inversión y, si nosotros no encajamos, también te lo decimos.
Quiero la llamada gratuitaPara terminar.
Una web profesional en España en 2026 cuesta lo que cuesta porque hay personas, tiempo y conocimiento detrás. No hay magia ni atajos reales.
Si encuentras precios muy por debajo del mercado, no es que te estén haciendo un favor: algo se está recortando, sea calidad, trabajo o propiedad de la web. Y si encuentras precios muy por encima sin justificación, comprueba que estás pagando por funcionalidades que de verdad necesitas, no por la oficina de la agencia y los comerciales que te llaman para venderte.
El precio correcto suele estar en el rango razonable, con alguien que te trate como persona, te explique las cosas en tu idioma y te entregue una web que sea tuya. Sin sorpresas, sin letra pequeña, sin facturas sorpresa en marzo.
Y si la web te trae clientes, ya no preguntarás lo que costó. Solo lo que te está dando.